viernes, 14 de octubre de 2011

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE ALABANZA Y ADORACIÓN.

SE BUSCAN ADORADORES

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores buscan que le adoren. Dios es Espíritu, y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Juan 4:23-24.

Dios es quien más se interesa en que comprendamos cuál es el verdadero significado y el sentido de la adoración que debe ser tributada a Él.

Tristemente, la adoración ha sido desdibujada en los contextos evangélicos durante las últimas décadas. Dos hermosas palabras: alabanza y adoración, se han restringido en la práctica, a casi que exclusivamente la música en el culto cristiano. No es que al cantar no necesariamente no estemos alabando o adorando. Lo que pasa es que alabar y adorar va MUCHO más allá que simplemente cantar e involucra mucho más que nuestras emociones.

Alguien puede “sentir” que está adorando mientras acordes musicales tocan la fibra de su alma. Sin embargo, las emociones no son un elemento exclusivo en la adoración. De hecho, la verdadera adoración puede demandar el ir en contra de nuestras emociones (veremos algunos ejemplos en la Biblia).

Dios busca adoradores en Espíritu y en Verdad. Para comprender a qué se refiere esta clase de adoración, consideremos primero: una Distinción (para diferenciar alabanza y adoración); una Demostración (para contemplar ejemplos escriturales de verdaderos adoradores); una Delimitación (para comprender los requisitos de la verdadera adoración) y finalmente, una Definición de lo que es la adoración.

1. UNA DISTINCIÓN. ¿Cuál es la diferencia entre alabanza y adoración? Para muchos, la alabanza está relacionada con música animada y alegre, mientras que la adoración lo está con música más tranquila y “melancólica”. Para comprender la distinción, respondamos a dos preguntas:

ù ¿Quién es digno de ser alabado? Salmo 118:1; Proverbios 27:2; Proverbios 20:14; 1ª Corintios 4:5. Respuesta: el mayor digno de alabanza es Dios; sin embargo, cualquier ser que tenga méritos, puede ser alabado, elogiado, reconocido.

ù ¿Quién es digno de ser adorado? Levítico 26:1; 1ª Samuel 1:3; Apocalipsis 19:10; 22:8-9. Aquí la respuesta es única: sólo Dios es digno de adoración y sólo a Él debe ser tributada toda adoración.

Esta es básicamente la diferencia entre alabanza y adoración. Observemos cómo esta distinción nos lleva a contemplar la grandeza de esta dos palabras (grandeza que va más allá que las expresiones en un momento de cántico colectivo o individual).

2. UNA DEMOSTRACIÓN. La primera mención de la palabra adoración se encuentra en Génesis 22:5, un contexto muy ejemplar de su significado. Observemos que Abraham adoró:

Sin CONDICIONES 22:1

Sin CONSIDERACIONES 22:2

Sin CONTEMPLACIONES 22:10

Otra escena que ilustra la adoración la encontramos en Apocalipsis 4: 9-11; allí aprendemos que adorar involucra:

ACTITUD (“se postran”)

ACCIÓN (“echan sus coronas”) BÍBLICAMENTE, LA ADORACIÓN SIEMPRE INVOLUCRA “OFRECER”.

EXCLAMACIÓN (“diciendo: Señor, digno eres…”).

El problema con limitar la adoración a la música y el canto es, precisamente, que la adoración involucra más que exclamaciones; alguien puede “adorar” a través de su canto sin estar dispuesto a rendir todo a Dios (actitud) y a sacrificar lo que ama a Él (acción).

Observemos dos ejemplos más: ¿Cuándo adoró Job? (Job 1:20-22); ¿Cuándo adoró Jacob? (Hebreos 11:21). Es claro que Abraham y Job adoraron aun en contra de su estado emotivo (lo que significa que el propósito de la adoración NUNCA es promover que el ser humano se sienta bien). Tanto Abraham como Job y Jacob adoraron cuando vieron a Dios actuar; en un momento de sus vidas cuando era evidente para ellos la gloria de Dios, los atributos de Dios, estaban siendo evidentes en sus vidas. NO HAY ADORACIÓN SIN QUE DIOS SE MANIFIESTE A TRAVÉS DE SUS ATRIBUTOS EN MI VIDA.

3. UNA DELIMITACIÓN. En Juan 4:23-24, el Señor Jesucristo habla de “verdaderos adoradores”. Esto lleva implícito que no todo el que piensa estar adorando lo está haciendo realmente. ¿Qué significa en espíritu y en verdad?

En espíritu.

El hombre sin Cristo está muerto espiritualmente (Efesios 2:1).

¿Qué piensa Dios del sacrificio del hombre sin Cristo? Es abominación para Dios (Proverbios 15:8, 29; 21:27).

¿Qué resultado traen a nuestra vida las auténticas experiencias espirituales? Transformación (2ª Corintios 3:17-18).

¿Qué es entonces adorar en espíritu? No basta con ser sinceros para adorar; debe haber vida nueva producida por el Espíritu de Dios en el ser humano para acercarse a Dios en adoración. Algo más: sólo el Espíritu de Dios produce en un corazón verdadera adoración y, sin excepción, la obra Su obrar en el corazón del creyente se manifiesta en cambios, en un andar digno del Señor, en obediencia a la autoridad de la Biblia; no hay vida espiritual ni obra espiritual sin el Espíritu Santo de Dios.

En verdad.

Toda obra espiritual es hecha, exclusivamente, a través de la Biblia. La Biblia es la verdad. Dios dio minuciosos detalles acerca de cómo su pueblo debía adorarle. Un ejemplo significativo lo encontramos en la composición del incienso en Éxodo 30:34-38 (comparar con Levítico 10:1-2). La verdadera adoración tiene como propósito único agradar a DIOS y sólo a Él. La Palabra de Dios es verdad; por eso, adorar en verdad es adorar bíblicamente.

Dios busca verdaderos adoradores. Es importante revisar si lo que llamamos adoración lo es realmente; la manera de verificarlo es comparando nuestra práctica con la enseñanza de la Palabra de Dios.

4. UNA DEFINICIÓN. Ahora sí, con toda esta información, ¿Cuál sería su definición de ADORACIÓN? Piense en algunas palabras claves para definirla.

El Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento de W.E. Vine, propone la siguiente definición: “el reconocimiento directo de Dios, de su naturaleza, atributos, caminos y demandas, ya bien por el derramamiento del corazón en alabanza y acción de gracias, o bien mediante actos ejecutados en el curso de tal reconocimiento”.

Medite en estas cosas, elabore su propia definición y acuda al llamado del Dios que busca adoradores.